Principado de Lom del Ort
4/17/2003
¡Oh Musas Divinas que inspirais al hombre que os adora! ¡Oh tu, Clío la glorificada, que poco tienes que ver con autos y modernidades así! ¡Euterpe, tu que nos das placer, Talia la fiestera! ¡Os adoramos, Melpómene y Terpsícore, vosotras que cantais y danzais! ¡Erato, Polimnia, Urania y Calíope, inspirad mis palabras! ¡Solo ustedes podeis hacer que mis versos sean mejores que los que se dijeron ayer en nuestro bienaventurado Principado!
Es que, debo aclararles estimados radioescuchas, que nos ha visitado el Gran Rey Du-Jal-Dé, lo que permitió que nuestros príncipes y principitos dieran maravillosos e inspirados discursos, envalentonados por las brillanteces que nuestro amadísimo Rey mencionó.
Es que nos hemos enterado que vivimos en un lugar maravilloso, donde brillan la luz, el trabajo, la salud, la esperanza, la educación, el vino tinto, la maconha, la blanca.... ah no, eso no... bueno. Digo... ejem ejem, cof cof... ¡brilla refulgente en el cielo del Olimpo la población lomortense, y todos los Boludonios, quienes somos envidiados por todos los paises del mundo!.
Con la excepción de los iraquies y los sirios, por supuesto.
4/14/2003
Nuevamente es lunes. Maldita sea.
Parece que me da por actualizar este blog los dias después de que las motos lomortenses me dejan el cerebro asiiii de flojiiiito a fuerza de escape libre.
Este fin de semana apareció un nuevo negocio en Lom del Ort (los lomortenses, siempre tan creativos!): "La casita de Piñón Fijo". O sea, un bolichito que vende boludeces compradas en algún mayorista de la Gran Ciudá, a la altura de Miserere Nobis, ahí, donde se surten los vendedores ambulantes.
Es tan, pero tan lindo... un payasito en la vidriera, globitos todos iguales, mascaritas de cartón, yupi yupi, animá tu fiestita con piñoncito!
Es que, como los lomortenses nunca dejan de saber, la cultura de la Tele educa a los Lomortensitos sanos, fuertes, y bien bien estúpidos. Y nunca hay que perder la oportunidad de quemarles a nuestros niñitos algunas neuronas.. total... tienen tantas y todavía nadie descubrió para qué sirven...
